martes, 25 de diciembre de 2012

El malo de la película.

Ese soy yo. Una y otra vez. Quiera o no quiera.

Siempre aviso al principio: "No te metas en este bosque, porque nadie sale nunca bien parado."

Lo peor de esta historia (que tanto se repite), es que yo también me la creo. Soy víctima de mi propia ¿mentira?, ya no sé cómo llamarlo. Pero es algo que aparece, crece, se hace tan intenso que se mete en mi cabeza y, desgraciadamente, también en la tuya.

No voy a hacer una entrada tan larga como quisiera. Es tan simple como lo que habéis leído. Hago daño. Aparto de mi lado a la gente que intenta conocerme, alejo de mí a la gente que me importa y no me preguntéis cómo ni por qué, porque ni yo mismo lo sé. Sólo dejadme. No os acerquéis y todo estará bien.

Ese es mi único consejo.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Adiós 2012, adiós.

Ha llegado el momento, el momento de decir adiós al 2012 y a todo lo que vino con él.

Antes que nada, aclarar que no pretendo herir a nadie con estas palabras. Creo que son necesarias, tanto para mí, como para quien tenga que sentirse aludido. He intentado hacer un resumen de muchas cosas, leyendo y releyendo entradas. El resultado, esto que ahora os escribo:


Te lo quise dar todo y te lo dí todo, nunca pedí demasiado a cambio (a mi parecer), sólo pedía que siguieras ahí, que no me ocultaras nada (sobre todo sentimientos), que no estuvieras en silencio. Porque quizá, esa manzana, pera o plátano, sólo necesitaba escuchar tu voz, saber que no habías abandonado la sombra que aquel árbol te daba...

No debiste responder en silencio, porque lo único que necesitaba era que rompieras ese silencio, que me dieras una mínima oportunidad, empecé luchando por recuperarte la primera vez que te perdí, después fui perdiendo la ilusión, pero seguía luchando aunque tú siempre me respondías lo mismo: No. Pese a todo, ALGO me decía que no te habías ido, que estabas ahí, que seguías siendo tú. Pero esa llama se iba alejando y, tus palabras por un lado, y tus silencios por otro, terminaron por volverme loco. Loco de remate. Ya no sabía si fuiste real, si sólo existías en mi cabeza.. y cuando te buscaba, no te encontraba. Ya no salía de caza, ya nunca más volví a beber sangre.

Necesitaba vivir, necesitaba salir de mi propia mentira, hacerte real. Pero nunca aparecías. Nunca.

Todo, TODO ha sido real y verdadero. No te autoconvenzas de lo contrario, porque SABES que te lo digo de verdad. DE VERDAD. Aunque realmente ya no sé si sirve, ya no sé si me crees...

"Sigo aquí", era lo mínimo que te pedía. Dos palabras. Dos míseras palabras (no te asustes, no era un "te quiero", nunca le pediría algo así a nadie). Incluso me habría conformado con menos, con dos simples símbolos. "dos puntos cierro corchete", ya me entiendes.

Tenía planes, millones de ideas, millones de historias que vivir. Millones de cosas que compartir... cosas que ahora cogen polvo en el último estante, esperando un cuadro gemelo que nunca le hará compañía. Bytes olvidados en un correo adjunto, que nunca tocarán un lienzo, que ya no cumplirán su cometido. Un mapa, una chincheta, un pelo. Lejos, muy lejos. Hojas de papel que cuelgan de la pared con letras de canciones escritas en otro idioma, estribillos ya inolvidables que se perderán en susurros sordos cuando regreses.

Y no te permito que pienses en venganza. No te permito que te convenzas de que fue un cuento. Ni que pienses que todo se esfumó de un día para otro. Todo tiene una historia, un camino, todo lleva su tiempo.

No era egoísta hacerme esperar, me merecía esperar, porque la recompensa eras , y eras lo único que existía en ese momento.

Lo sé, no fue la mejor forma de expresarme, pero esto me llegaba tan adentro, que no me pude contener. No me hablabas, no dabas señales de vida (por lo menos a mí), ya no preguntabas por ninguno de nosotros dos, era como si no existieras, además de estar físicamente lejos, mentalmente te había perdido. Te esfumaste.

Vuelvo a pedirte perdón y perdón y mil perdones más, aunque sé que no es suficiente, pero sólo puedo decir que lo siento sinceramente, lo siento de verdad. Por ti, por mí, por los dos.

La amistad, como tú dijiste, siempre quedará. Sabes cómo soy (como tú). Es algo que conseguiste y que nunca te negaré. Jamás. (pero dame tiempo y dátelo a ti también)

Nunca quise que me marearas. Sólo quería que me dijeras que estabas viva, no sólo en mi mente, y que yo estaba vivo para ti, no sólo en mis sueños. ¿Era mucho pedir?

No habrá películas de este libro, los capítulos vividos están escritos y jamás se borrarán. JAMÁS.

Y me parece mentira que esté leyendo el último capítulo de un libro que creí interminable. Un último capítulo que lleva escrita de tu puño y letra la palabra...

FIN



Creo que sobran las palabras cuando te digo que te mereces todo. Que te mereces el cielo y lo que haya más allá. Sé que tu sonrisa nunca se apagará y que embaucará millones de personas de este mundo y a más si encima brilla el doble. Sé feliz chinita, y sobre todo, sé libre.

Ahora soy yo el que te deja libre, imagina lo que siento, para volver a dejarte ir. Otra vez. Ninguno de los dos fue el malo en esta película. Recuérdalo.



Ahora me toca seguir adelante, no anclarme en momentos que no volverán, me toca crear momentos nuevos.

Adiós 2012, adiós. Hola 2013.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Cuestión de creer.

¿Creéis en la magia?, ¿creéis en el destino?, ¿y en los cuentos de hadas?, ¿y en las historias de amor?...


¿Os ha pasado alguna vez estar hablando con un desconocido y tener la sensación de que ya os conocíais?, ¿de estar hablando con alguien a quien conoces desde hace muchos años?... A mí sí.
Es una sensación extraña, pero agradable. Sin duda, creo que ese tipo de personas son gente especial. "Amarillos" los llamaría Albert Espinosa, y también creo que esconden una historia. Una historia que vale la pena descubrir.

Sabéis que NO creo en el destino, pero SÍ en la magia, NO creo en los cuentos de hadas (aunque me encanten), pero SÍ en las historias de amor (evidentemente, no en las de las películas), pero sobretodo, creo en las CASUALIDADES. ¿Qué dices?, ¿que no?, ¿cómo que no se puede creer en las casualidades?...

Las casualidades han formado parte de mi vida desde siempre, quizá porque me gusta encontrar una relación o un sentido a todo aquello que me pasa y, mi hemisferio derecho del cerebro, busca conexiones absurdas o coincidencias ilógicas para los demás. Los números, me gustan los números y en ellos encuentro miles de relaciones que me unen a la gente: números de teléfono, matrículas de coche, DNI's... sumo números, hago cálculos... Cualquier cosa con tal de encontrar una conexión. ¿CASUALIDAD?

Bueno, hablemos de lo que veníamos a hablar. Conexiones y casualidades con personas desconocidas. ¿Es posible que, al otro lado del mundo o a 300 escasos kilómetros de distancia, haya alguien tan parecido a ti? Sí, se puede. Doy fe.

Este tipo de personas no se encuentran buscando, simplemente aparecen. En un momento concreto en un sitio determinado y lo demás, se va creando. Algunas aparecen en momentos buenos, otras en momentos raros, otras en el momento perfecto. Es algo que no podemos decidir, pero cuando encuentras a esa gente, sientes una atracción enfermiza, un "nosequé" que no puedes quitarte de la cabeza. Cuando encuentras a una de esas personas, nace una historia. Una historia que merece ser vivida.

Si se os presenta alguna vez la oportunidad, no la desperdiciéis.

"Sons of butterflies"


P.D: - Es pot trobar a faltar una cosa que no coneixes? - Sí, es pot. A mi em passa...

P.D.2: Sin noticias desde "muymuylejos"

lunes, 12 de noviembre de 2012

-¿dónde estás? -Lejos

Y así, sin poder dormir, recuerdo la noche en que me fui al mar a buscar inspiración... 
Olores, sonidos, la luna llena reflejada en el mar acompañándome a cada paso que daba, las ondas en la arena, la noche, las olas que van y vienen que suenan como rugidos de leones enfurecidos, me mojan los pies mientras se oye el crujir de las pechinas al romperse... 
Todo era parte de mi búsqueda, cada paso era un recuerdo, una idea, una historia, que acabaría convirtiéndose en palabras que ahora vosotros leéis. Conforme me acercaba al final de la playa, iban apareciendo las luces de los faros, los mástiles de los barcos y sus "tilín, tilín", las grúas del puerto... miraba al mar y en el agua oscura sólo se veía la espuma blanca que bordeaba las olas hasta que llegaban a la orilla, miraba a la costa y se veían las luces del horizonte, hay tanta vida nocturna... (algún día os hablaré de la necesidad de dormir, puesto que es cuando más soñamos, pero lo interesante que sería no hacerlo... dormir, claro. Soñar es imprescindible)




De vez en cuando, un sonido. La bocina de un barco.
De vez en cuando, un camino. Las pisadas que dejaban los deportistas nocturnos.
De vez en cuando una idea, una historia, un recuerdo. Mensajes en botella (o sin ella), historias inventadas que fluían de mi mente.
De vez en cuando, una ciudad. Maravillas de arena como el castillo de (o para) Lucía.


Mi cabeza era un no parar, en todo había una pizca de inspiración, una gota de imaginación, de ilusión... a veces también de resignación.
Los pescadores, las pisadas de todos los que habían pasado durante el día por la playa, hasta la basura que la gente tira en la arena. Todo es fuente de inspiración. La oscuridad de la noche, el sonido de mi respiración...

Mientras se me congelaban los deditos de las manos, dibujaba garabatos en la arena, sujetaba mi caracola, observaba mi tatuaje mojado en el que "se juntaron dos mares" (y se hizo fuerte la corriente), y sí, también pensaba en ti. Siempre lo hago. De vez en cuando, miraba a las nubes y veía gaviotas, gaviotas nocturnas que habían descubierto el secreto que guarda la noche.
Volví por el paseo, demasiada arena ya. Mucha gente, cada uno una historia y yo las iba completando en mi cabeza. Restaurantes y más restaurantes, La Alegría de La_Huerta (jeje) y por fin, el coche, mi casa, mi cama, el calor.




Encuentro la inspiración, si, pero siento que mi musa pierde fuerza, me dejo llevar y este ir y venir, me lleva a miles de caminos, caminos que sé que yo mismo embarullaré, para cruzarlos con el tuyo. Es inevitable. Me voy a la cama, ¿algo en claro?, pienso... No, demasiadas cosas en la cabeza, muchas cosas por hacer, un montón de obligaciones...


No tengo tiempo. Ni ganas. Lo siento, tengo mucho que hacer.

"A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza"


P.D: Mucho. Porque yo estaba allí. A mandarina.

lunes, 1 de octubre de 2012

Las cosas claras y los planes.

El ser humano tiene una manía un tanto peculiar. A mi parecer estúpida e innecesaria, pero TODOS la tenemos y TODOS caemos en ella. Allá voy...

Cuando a alguien le falta algo, su cuerpo, consciente o inconscientemente, crea ciertas necesidades para hacernos creer que NECESITAMOS ese algo. Puede llegar a ser absurdo, pero está científicamente comprobado (por mí). Los síntomas de estas necesidades pueden llegar a manifestarse tanto psicológicamente (llegando a convertirte en un obsesivo-compulsivo, incluso rozando la locura) como físicamente (cansancio, dolores, tristeza, resumiendo.. una depresión). Vamos, una jodienda (y perdón por el lenguaje). Lo más complicado de todo, es darse cuenta de si esa necesidad, es realmente necesidad, capricho, o quién diantres sabe qué. Ese es el quid de la cuestión.

No penséis que voy a daros las claves para resolver el problema, no... Que yo lo haya conseguido no quiere decir que sepa cómo lo he conseguido. Bueno sí, con mucho tiempo (libre), mucha determinación (y comidas de cabeza) y muchos, muchos golpes (contra mí mismo). El tema es, que cuando lo sabes, lo sabes. Y no tienes ni idea de por qué lo sabes, ni cómo has llegado a encontrar la respuesta, pero sabes que la tienes (qué abstracto todo, ¿no?).

Mi consejo (de esos que nunca suelo seguir) es que seáis pacientes, no os precipitéis, esperad... todo vuelve, sólo debéis saber dónde tenéis que estar cuando regrese.

" -No puedo vivir sin ti. +Sí que puedes. -Sí, pero no quiero." Albert Espinosa.


Voy a aprovechar la entrada para hablar de planes, planes de futuro e ideas que uno se hace cuando se va haciendo mayor... aunque más bien hablaré de los planes que salen mal (o directamente, no salen) y de cómo se siente uno cuando se da cuenta.

Todo empezó meses antes de finalizar la carrera (¡la carrera! madre mía, qué mayor), uno se hace ilusiones: el verano de tu vida, un buen trabajo, un buen sueldo, emanciparse con los amigos, echarte una novia, comprarse una moto, etc, etc, etc... Está claro que tenemos que ser realistas, pero, seamos sinceros, algunos eran considerablemente posibles... 
Pues en eso que uno se hace una lista y... ¡ZAS! no te queda dinero, ponte a trabajar mil horas...¡ZAS! te han suspendido, olvídate del trabajo... ¡ZAS! tu compi no vuelve de allá donde está para vivir juntos (y suma que no tienes dinero)... y cada vez más ¡ZASes
Después de un verano de darle muchas, quizá demasiadas vueltas a todos esos planes fracasados y de pensar que el fracasado era yo... Uno levanta la cabeza y dice... ¿cómo era?, ah, sí, "Poco a poco, paso a paso". He pasado tantas veces por este tipo de situaciones (y he aprendido tan poco de ellas), que creo que ya toca aprender.
Si los planes no salen bien (aunque ahora, con el Equipo A, "los planes siempre salen bien") es porque no estaban bien planeados, valga la redundancia. Así que, lo dicho, cabeza alta, miramos para adelante y caminamos, siempre caminamos. 

Los planes llegarán.
El tiempo cambiará.
Las personas volverán.


Y desde mi montaña rusa particular, que es mi estado anímico, os saluda, G.

P.D: Realmente no sé qué coherencia y cohesión tiene el texto, pero son los resultados de escribir una entrada en varios días. Disculpas aceptadas.
P.D.2: Nadie se merece permanecer en vilo, y nadie ha dicho que lo vaya a hacer. Pero al igual que hubo un "Estás ahí :), no te has ido y sigues siendo tú", habrá otro igual esperándote cuando vuelvas.




miércoles, 26 de septiembre de 2012

Empiezan por A...

Mucho tiempo llevo queriendo escribir sobre esto, pero por mucho que lo intento, no me vienen las palabras adecuadas... y ahora lo entiendo, no hay palabras para describiros.

Algunos lleváis toda la vida a mi lado, otros os sumasteis al carro a mitad ella, con cada etapa que pasaba, aparecíais unos pocos de vosotros, porque no todos se quedan, no todos merecen la pena. Algunos vinisteis, hicisteis vuestra función para conmigo y desaparecisteis. Algunos estuvisteis ausentes un tiempo (quizá demasiado largo), pero al fin volvisteis (o volví), espero que para quedaros.

No voy a hablar individualmente de cada uno, pero espero que os identifiquéis con cada parte del texto que escribo...

Disculpad que escriba esto ahora que algunos de vosotros ya no estáis a mi lado, pero es ahora (a mis 24 años) cuando creo que tengo la suficiente sensatez y madurez para reflexionar sobre este tema. Cuando eres pequeño tienes un millón de amigos y cada uno de ellos te aporta algo, uno te da chuches, otro te hace los deberes, otro te deja elegir primero en el equipo, otro no te pilla cuando jugáis al escondite, etc.
Conforme vas creciendo, tus inquietudes y necesidades también lo hacen, por lo que debes ser más selectivo, buscas amigos a los que les guste lo mismo que a ti, amigos con los que hablar de chicas, con los que salir a ligar, con los que salir a hacer deporte, con los que te sientes a gusto tomando una CocaCola, con los que puedes contarles tus secretos, con los que te pueden ayudar a encontrar una respuesta...
Sigues creciendo y cada vez necesitas más, gente que "te llene" como se suele decir, ya no los necesitas para pasar el rato, son algo más. Algunos de esos incluso llegan a ser tu pareja por un tiempo, algunos vuelven a ser tus amigos, otros cambian radicalmente y desaparecen del mapa, otros hacen lo propio y vuelven a aparecer. Es un constante ir y venir de personas, que, por una razón o por otra, han llegado a tu vida, te han ofrecido lo mejor de si mismos y no esperan nada de vuelta. Esos son lo que llamamos amigos. Y esos son los que se cuentan, casi, casi, con la palma de una mano.

Los amigos, pese a la distancia, son siempre amigos, algunos incluso hermanos. Podrían pasar años sin hablar con uno de ellos, que si de verdad es un amigo, no habrá pasado el tiempo entre vosotros. Evidentemente los hay de todos los sexos, los hay dentro y fuera de la familia, los hay de miles de colores y de miles de sabores, los hay cerca y los hay lejos (far, far away). Lo que importa es encontrarlos, identificar a cada uno de ellos, conocerlos, aprender de ellos y potenciar su virtud más grande: levantarte el ánimo, hacerte reír, hacerte sonreír, ponerle banda sonora a tu vida, hacer que te superes cada día un poco más, hacerte replantear tus ideas y ser mejor persona...
De cada una de ellas, de vosotros mejor dicho; he recogido un granito de arena, de cada uno de vosotros he absorbido un cacho de vuestra esencia, de cada uno de vosotros me he ido componiendo para ser quien soy. Si no os lo he dicho ninguna vez, GRACIAS.

Evidentemente no estoy completo, tengo 24 años y me quedan muchos huecos por llenar, algunos de vosotros vendréis y os iréis, otros os quedaréis, otros volveréis, como todo en esta vida, yo sólo espero poder seguir aprendiendo, a pasos agigantados, de vuestras virtudes. Si no es hoy, será mañana.

Os echaba de menos. Os quiero y os necesito.


...terminan por MIGOS.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Experiencias positivas del verano 2012.

Os recopilo las historias y experiencias positivas que me ha dejado este Verano 2012, que, aunque muy diferente al resto, puedo decir que "no ha estado mal".

Esperemos que septiembre traiga algo más que una triste despedida. Todo pasa por algo. (o eso dices siempre)




Experiencias positivas del verano (PARTE I) 


Se llama Ximo, tendrá unos 60 años, aunque físicamente pueda tener 35. Según me ha contado, él antes era crupier en el casino, allí conoció gente de la que ahora ya casi no se acuerda. Ahora es encargado de mantenimiento de las pistas, jardinero, fontanero y lo que le pidan. Cuando habla, la experiencia te inunda y sus manos temblorosas y su cigarro rubio, junto con su mirada perdida, te cuentan historias maravillosas, te dan consejos que ahora no puedes valorar, pero que sabes que en un futuro lo recordarás, recordarás a ese viejo que se sentaba a tu lado a fumar y te hablaba del pasado, de su pasado y de tu futuro, de tus posibilidades y de todo lo que te quedaba por hacer.

Cuando se acerca, yo me dedico a escuchar, porque siento que me faltan tantos conocimientos que de él solo puedo absorber. Soy feliz a su lado. Escuchando años de experiencia y sabiduría. Me encanta aprender de esta gente... y sólo llevo aquí dos semanas!!

G. 


Experiencias positivas del verano (PARTE II) 


Carla y Ana corretean por el bordillo, perseguidos por él, que no sé cómo se llama. Juegan a ser sirenas perseguidas por un malvado que las empuja cuando están fuera del agua y se ayudan entre ellas para escaparse de él. Abundan los "vale que yo...", "vale que ahora éramos.." y se les ve radiantes. 
El sol de las 19:30, el calor, los reflejos de luz en la piscina... me teletransportan a un pasado feliz, en el que la única preocupación era tener 5 minutos más para jugar, aquella época en la que el juego con cualquier cosa nos hacía feliz, que las heridas se curaban con un soplido y cualquier niño se hacía enseguida amigo. (¡se llama Yago, lo acabo de oír!)
También hay unos chavales, más mayores que Carla, Ana y Yago, estos son ya adolescentes, hay una pareja entre ellos, Mateo y Alba, también me traen muchos recuerdos, tantos que se me amontonan e los dedos y no doy a basto para escribirlos... los escribiré en otra ocasión. Cierro los ojos y me vuelvo a teletransportar, esta vez menos años atrás, pero una época igual de feliz que la de Carla, Ana y Yago. En esta época nuestras preocupaciones se basaban en el amor, si tal me quería si a cual le gustaba, etc... Queríamos sentirnos queridos y querer, querer a tope. Creo que en esta época es en la que más se quiere. Como dice un dicho (valga la redundancia), al primer amor se le quiere más, a los demás se le quiere mejor. Yo lo aplico no a los amores, sino a las épocas. En la época de Mateo y Alba se quiere más, en las demás épocas se quiere mejor.
Pasa la jefa y me despierta, me devuelve a este momento, son las 19:38 y en 20 minutos termina mi jornada, hoy ha sido un día largo, me he entretenido mucho con Candela, Adriana y Carlos, los tres hermanos pero los dos últimos mellizos, os hablaré de ellos en otra ocasión, me da a mí que los voy a ver bastante por aquí...

G. 


Experiencias positivas del verano (PARTE III) 


No me gusta escribir "después de" pero hoy lo haré, porque no he tenido tiempo para escribirlo en el momento en el que me llegaba a la cabeza. Os pongo en situación, estaba yo sentado en mi sillita, acompañado por Lidia y Kay (¡gracias por venir!) cuando se me ha acercado él, el abuelo de Sofía, una enana guapísima, con un pelo de leona y las uñas pintadas de azul y rojo que hoy traía una pistola de agua y se lo ha pasado bomba en la piscina... ¡vale, vale, no me desvío del tema! Pues resulta que este hombre, que sabe mucho de tenis pero muy poco de fútbol (ha llamado Reinaldo a Cristiano Ronaldo y "el bajito este del Barça" a Messi) me ha estado hablando de la chica que gime (si, si, como lo oís) cuando juega al tenis y que se pasa mas de 5 horas al día entrenando, pues resulta que esta chica, que no tendrá más edad que yo, es la número 108 del mundo, a lo que el abuelo de Sofía me ha dicho que en ese puesto ya se puede vivir MUY bien (patrocinio de marca de ropa, de marca de raqueta, aportación de la WTA, más los premios de los torneos) también me ha estado contado que ha sido entrenador de tenis durante muchos años, que conoce íntimamente a Feliciano y a algunos otros tenistas, me ha nombrado mil millones de tenistas profesionales conocidos, hemos estado hablando de las barbaridades de dinero que manejan, del nivel de vida en el que se mueven y de lo desorbitado que puede parecernos a nosotros. En resumen y para que entendáis todo lo que me provocan este tipo de conversaciones, me encanta escuchar a gente (en especial de avanzada edad) contando(me) historias de temas que les apasionan, realmente disfruto con ellos tanto como ellos disfrutan cuando me lo cuentan. Lo vivo tan fuertemente como ellos mismos, aprendo y me divierto, me siento tan afortunado de poder escuchar estas historias...
Por cierto, no todas las experiencias del verano van a ser positivas, hoy me han abierto el coche, han roto la ventanilla del coche, la pequeña de delante del retrovisor, pero no han robado nada. Qué le vamos a hacer, en esta vida tiene que haber de todo.

P.D: he vuelto a jugar con Carla, Ana y Yago, hoy me han puesto al día de sus vidas amorosas, Carla tiene "un amigo" pero no son nada más porque son muy jóvenes (vaya sensatez), Ana es feliz sola, no necesita novios y Yago... ¡vaya ficha, ha tenido más novias que yo en toda mi vida y sólo tiene 7 años! ;) cada día me gustan más estos chicos... ¡Ah! ¡Yago me ha dicho que tengo que jugar con ellos obligadamente porque son mis mejores amigos de la piscina! ¡Jajaja! 

G.


Experiencias positivas del verano (PARTE V) 


Álvaro, David, María, Lucia y Eva son "socios antiguos" aunque son jóvenes, pero ya me avisaron de que vendrían. Se pasan todo el verano aquí y, como dicen sus padres, (entre primos, tíos y amigos son unos cuantos...) parecen gitanos. Cuando los veo, por ejemplo hoy (viernes 13 de julio), me traen muchos recuerdos de Moraira y de cuando éramos pequeños y jugábamos los primos juntos, cualquier cosa valía, cualquier juego se jugaba, cualquier tontería era risa asegurada... Ellos son 5, nosotros éramos muchos más, pero la esencia es la misma. Se pasan el verano juntos, en el mismo sitio, todos los días... Y se divierten, se les nota en la cara, no se aburren, día tras día, que si el parchís (con trampas incluidas, que jugué con ellos el otro día), que si el bádminton, que si el frisbie, que si el voley, las pulseras, la piscina... En fin, hoy he disfrutado de Moraira, más bien de sus recuerdos, probablemente los más felices de mi vida. Espero poder disfrutar algo este verano.. (y ojalá los venideros)

Quiero Moraira, Denia, navegar, bañarme en la playa y disfrutar. Quiero ser feliz. Soy feliz. Pero puedo serlo más. 

G.


Experiencias positivas del verano (PARTE VI) 


Ha llegado el momento de hablaros de ellos, de Candela, Adriana y Carlos, los dos últimos mellizos de 4 años y la mayor de 7 (creo). No es la primera vez que los nombro y tampoco será la última, pero hoy (ayer) es un día especial, hoy (ayer) han comido conmigo. Os cuento, esta mañana han llegado los 3 acompañados de su madre, cuando entran me alegran el día. Cande me ha dicho que se quedaban a comer en Bergamonte y los he tenido un montón de rato en la mesa del socorrista, que si pintando, que si pegando pegatinas, que si almorzando, que si jugando con unos bolis... Total, que cuando se han hecho las 2 de la tarde les he dicho que me tenía que ir a comer y que, como había fórmula 1, me quedaba en el bar. Se han ido corriendo a preguntarle a su madre si podían comer conmigo, y como a mí me da igual (en el fondo me encanta), pues he compartido mesa con estos tres enanos.
Y después de toda la historia, os cuento lo que me hacen sentir o en lo que me hacen pensar... 
Son geniales, ya lo he dicho, primero os hablaré de Candela, la mayor de los tres, la más encantadora. Es una niña súper buena, cuidadosa con todo, amable, agradecida... Total, un encanto (con ese nombre era de esperar). Siempre que pasa por mi lado, ya sea en el campus o por las tardes, me saluda con un: Guiiilleeee (así, alargando la i y la e) y con una encantadora sonrisa.
Ahora os hablaré de Carlos, un enano travieso, que todo el mundo dice que es muy arisco y que va a la suya a todas horas, pero en el fondo es casi el más cariñoso de los tres (pelea por el puesto con Candela). Cuando está cansado, se hace daño o simplemente cuando se acerca a mí, me abraza y se queda como 5 minutos recostado encima mía. Lo adoro. 
Y por último, Adriana. La más rebelde de los hermanos, pero la que más me gusta. Quizá sea por su pelo rubio casi blanco y sus ojazos azules, aunque creo que es por su forma de llevarme siempre la contraria y de hacerme rabiar. Me enloquece.

Con estos tres me paso horas y horas jugando, les lanzo al agua, les piso las manos para que no salgan de la piscina, les pongo los tatuajes de las bolsas de aperitivos, disuelvo peleas y curo cualquier herida o golpe que se den. Siempre que lo digo es con tono de broma, pero esta vez va más en serio que otra cosa, no me disgustaría para nada tener unos hijos como estos tres. Son geniales. Los mejores que e conocido este verano, sin duda. 

G.




Y hasta aquí el resumen de mi verano. Interminable verano. Espero que vosotros hayáis disfrutado más que yo.

sábado, 11 de agosto de 2012

Tan cerca y a la vez tan lejos.

Cada vez que la veía, estaba a lo lejos. Inalcanzable.
Siempre que la miraba, lo hacía desde abajo. Intocable.
Cuando le hablaba, lo hacía con respeto. Imposible.

Ella era una princesa, no, mejor, una reina.
Su cabello del color de los rayos del sol, 
su mirada penetrante, absorbente, pero con ese punto dulce de unos ojos achinados,
su sonrisa enloquecedora, encantadora, completamente abrumadora.
Toda ella era bonita, cada parte, cada rincón de su cuerpo, desde la coronilla hasta los dedos gordOS de los pies.
Como una princesa, como una reina, como una diosa. Adorable.

Cuando hablaba, sus labios se movían con dulzura, el susurro de su voz amansaba cualquier bestia o vampiro, y su risa... su risa era el sonido más bonito jamás escuchado. 

La atracción se convirtió en pasión, la pasión en ilusión, la ilusión en intención, la intención... en desesperación. Ninguna parecida le llegaba siquiera a la suela de los zapatos, el listón se quedó a su altura, en su altar, donde cada noche la adoraba soñando con encontrarla.

El miedo de la obsesión se apoderaba de él, que cada día le callaba, daba un paso atrás y bajaba la mirada, clavando la rodilla en el suelo.




"Vuelve, no digas cuándo ni dónde, acércate despacio y despiértame de este sueño, háblame, dime que eres real. Que además de adorarte te puedo tocar." G.

sábado, 16 de junio de 2012

Terminología: Querer, amar y enamorar(se)

AVISO: Este tema es TOTALMENTE personal, por lo tanto, al dar mi opinión PERSONAL no estoy diciendo que sea una verdad absoluta, sólo digo que es mi forma de entenderlo. Espero que se entienda esta aclaración y no cree ningún malentendido...

Desde hace tiempo que vengo pensando en lo mismo, muchas veces pienso que estas palabras que voy a describir, son las protagonistas de tantos y tantos desengaños, malentendidos, miedos y otras cosas parecidas... Lo que quiero con esta entrada, no es (ni mucho menos) deciros qué o cómo tenéis que interpretar de estas palabras cuando alguien las nombra, sino qué es lo que YO siento cuando las digo. No son un patrón, no es una guía ni nada parecido, no encontraréis a dos personas que piensen igual. Esto es mío y sólo mío, pero hoy, ahora mismo, lo quiero compartir con vosotros.

Antes que nada, quiero avisaros que he intentado leer definiciones del diccionario, de internet, de otras personas, etc. para poder contrastarlas con mi propia definición y así poder afinarla mucho más. Vamos a ello.


QUERER

De las tres palabras, esta está en el nivel más bajo (aunque ya de por sí es alto), me explico: un te quiero se le dice a la familia, a los amigos más cercanos y a la pareja. Un te quiero dice muchas cosas, dice "me gustas", dice "te extraño", dice "estoy a gusto contigo", dice "quiero pasar más tiempo a tu lado", dice "gracias por estar ahí"...
Un te quiero puede tener todos los grados que quieras darle, pero debes tener en cuenta que el receptor/a debe conocer ese grado también, pues si no lo sabe, corres el riesgo de que tu "te quiero" sea en vano.

grado 1: amistad
grado 2: familia
grado 3: pareja
Bien podría ser éste un ejemplo de los grados que yo tengo cuando digo estas palabras. Se entiende que el 1 es el nivel más bajo y el 3 el más alto.

No desaproveches ninguna oportunidad de decir te quiero, no tengas miedo a decir te quiero, si lo sientes, dilo, cántalo, grítalo si hace falta, pero nunca, nunca, digas un te quiero si no lo sientes.


ENAMORARSE

Segundo nivel. Éste está reservado exclusivamente a la pareja (y a los niños pequeños que hacen algo gracioso o son muy guapos). Se utiliza (o se debe utilizar) cuando sientes mucho por esa persona, cuando te enloquece, cuando no puedes dejar de pensar en ella, cuando no paras de hablar de ella, cuando te pasarías horas con ella, cuando todo lo que emana de esa persona te hace sonreír, te da vida y te hace feliz.

Por si a alguien no le cuadra esta definición en mí, también he de decir que acostumbro a utilizarla mucho con otro significado, quizá el que más escuche la gente. Como he dicho en el párrafo anterior, "enamorarse" está reservado para la pareja y no es necesario alardear de ello con otras personas, si lo sabe la persona que lo tiene que saber, es suficiente. Volviendo a lo que toca, suelo utilizar esta palabra en público cuando quiero hacer referencia a algo, alguien o alguna cualidad en concreto de ese alguien, que me gusta mucho, mucho, mucho. Es decir, que me encanta, que me vuelve loco, pero sin el componente principal de la primera definición: el amor.


AMAR

Un tío cojo-nudo defiende que "amar se conjuga en pasado", que ahora quieres, pero que cuando ya no lo tienes, amaste. Se suele decir "yo te quiero", "le quiero tanto", pero se dice "yo te amé", "le amé tanto".
En cierto sentido, estoy muy de acuerdo con esta mentalidad. No me gusta conjugar el verbo amar en presente, creo que para eso, para definir el nivel más alto de amor posible hacia otra persona, es necesario un término que todavía no está inventado. Y como no está inventado, cuando quieres a una persona con todo tu amor elevado al máximo exponente y tendiendo a infinito, no puedes más que demostrarlo con hechos. Sobran las palabras (o todavía no están inventadas)...
Os reto a encontrar el término no-inventado del tercer y último nivel del amor, el más alto, el más valioso... y cuando lo tengáis, no lo dejéis escapar, no utilicéis el verbo amar, porque será entonces cuando os deis cuenta de que fue y ya no es.



Antes de despedirme, vuelvo a incidir en que esto que os acabo de escribir, es mi percepción de la realidad, sólo una pequeña parte de lo que estas tres palabras significan para mí y no para otras personas. Que no es una regla firme, que no se debe seguir al pie de la letra, que nadie debe tomárselo en serio, porque la vida es demasiado corta para preocuparse. Vive, sonríe y no dejes de caminar. Quedarse quieto no es una opción.

Mañana será un buen día. Para mí. Para ti. Para todos vosotros.

P.D: Gracias Albert Espinosa por haberme abierto los ojos y haber despertado en mí las ganas de volver a sentir esas cuatro letras que tú describes tan bien.

jueves, 31 de mayo de 2012

Sólo puede hacerlo TU héroe

"Sólo puede hacerlo un héroe", ahí está tu listón.

Yo no tengo poderes ni superpoderes. No soy un héroe. No soy tu héroe. Ellos no hacen ese tipo de cosas. No se equivocan. No hacen daño.

Quise serlo todo en el momento equivocado.

Dos cosas quiero que queden claras. Igual hasta son tres. La primera es lo que vales, tu enorme corazón puede tumbar barreras que uno pensaba que eran indestructibles, puede devolver a la vida cosas que habían muerto, descubrir nuevas formas de mirar, de besar, de sentir... ¡incluso hasta de querer! Tu sonrisa enamora, tu presencia apacigua, tus ojos dan seguridad y tu risa se contagia. Tu voz tranquiliza, tu inteligencia insulta, y tu sinceridad mata. (supongo que igual que la mía)

La segunda es mi perdón. No por mis actos, sino por mi ignorancia, por mi incontinencia verbal, por mi inseguridad y por una lista interminable de defectos. Por mi capacidad destructora de momentos y de ilusiones. Por quererlo todo en elemento equivocado. Perdón.

La tercera y última cosa. Mi "hasta luego". Un repaso fugaz por lo que ha sido este pequeño espacio de tiempo, pero que ha sido intenso y verdadero. Porque todo lo que he dicho es cierto, porque todo lo que he sentido es de corazón. Porque el recuerdo es eterno, nadie me lo podrá quitar. Ya perdí una vez, no voy a despistarme ni un solo momento por si acaso vuelve a suceder. Este es tu espacio y nunca debí entrometerme de esta manera. Ahora me alejaré, me encerraré en mi, buscaré todo aquello que perdí de mí mismo y dejaré que hagas tu camino. ¡Quién sabe si con él o con cualquier otro! El caso es que no debes preocuparte, no por mí. Hay cosas mas valiosas que nunca vas a perder. Solo tendrás que buscarlas cuando las necesites.


Ahora sé que, cuando una barrera se tumba, es porque la construí demasiado baja. Manos a la obra.

CERRADO PORQUE SÍ.




jueves, 24 de mayo de 2012

La importancia de un SI o un NO

A veces en la vida, basamos nuestros éxitos y fracasos en dos simples letras: "SI" o "NO".

Resulta abrumador el poder que pueden contener cuando se pronuncian en determinado momento (si, otra vez los momentos). Como iba diciendo, aunque no nos demos cuenta, siempre estamos expectantes; unos por ese SI que te devuelve a la vida, que te abre puertas y te hace volar. Otros por ese NO que cierra capítulos, libros incluso historias enteras.
Esta entrada tiene mucho que ver con aquella que escribí sobre decepciones (no recuerdo cuál era), pero también se le debería añadir la parte buena, la de las sorpresas. En ningún momento (otra vez) estoy diciendo que los "sies" sean los buenos y los "noes" los malos. A veces un NO te da más fuerzas para que luego se convierta en un SI, o igual hasta el NO era lo que esperabas, ¿quién sabe?.

El caso es, y ahora sí que pongo mi experiencia personal en esto, que no podemos depender tanto de dos simples letras. Hay que mirar más allá. "Seguro que a la vuelta de la esquina te espera algo mejor" (¿era así?).
Siguiendo con el tema, quiero resaltar la importancia de "encajar" un buen SI o un buen NO. Tienes que estar siempre preparado para que no te deje K.O. (¿conocéis la historia de las iniciales K.O.? Recordadme que os la cuente algún día.) Vale, no me lío. Sigo con lo que estaba.
Porque cuando pones demasiado de ti en esas dos letras, cuando no son las correctas, (o mejor dicho, las esperadas) cuando no las "encajas", una parte de ti puede venirse abajo, puede ser una parte pequeñita o una parte gigante, todo depende de lo que hayas arriesgado. Y os aseguro que puede llegar a doler.

¿Solución? Fácil de decir, difícil de practicar. Arriesga sólo lo que puedas dar. No esperes demasiado. Vive sólo seguro de ti mismo. Último y más importante, pide siempre explicaciones. (¿y por qué si?, ¿y por qué no? si te responde, esa persona merece la pena. Si no tiene respuesta, estate alerta.)

"La vida es tan fácil como quieras verla." G.

viernes, 18 de mayo de 2012

Despedidas y bienvenidas.

Primero decir que escribo desde el móvil, y que en cuanto pueda le daré el formato que se merece a esta entrada.

Segundo, decir que aprovecho que estoy en el mejor sitio donde se puede estar para pensar, reflexionar, dar forma a las ideas y escribirlas. Mi preciosa Moraira. Mi paraíso.

Comencemos pues...

Como podéis ver en el título, es momento de despedidas, de decir adiós y de dejar marchar, de dejarse llevar y de caminar. De caminar hacia delante, sin ti. Sin ti. No te olvido, nunca lo haría. Simplemente, dejo que las cosas sean como tienen que ser, para que otras puedan suceder.
Por supuesto te queda mi amistad. Siempre te quedará, no dudes en recurrir a mí siempre que lo necesites (si es que algún día lo necesitas). Pocas palabras quedan por decir. Un simple adiós, hasta pronto, ya nos veremos, o algo similar que concluya lo que fue. Por lo demás, ya sabes donde estoy.


Lo bueno de las despedidas, aunque no siempre, es que traen consigo bienvenidas. En este caso a ti. Te doy la bienvenida, aunque ya estés aquí desde hace tiempo, ahora puedo saludarte bien.
Quiero retomar capítulos perdidos de libros interminables, capítulos interesantes que un día dejé de leer no sé muy bien por qué. Pero hoy, ahora, sé que quiero leer, leer mucho. Quiero mirarte y leerlo en tus ojos, en tu mente. Quiero aprender a leer mentaje, aprender a teletransportarme, aprender, aprender y no dejar nunca de aprender.
Así de rápido, sin parar, sin respirar. ¿Me entiendes?

Unodos.


Uno, dos, tres, cuatro, cinco.


No tengo prisa, espero que tu tampoco.

"La vida es lo que haces de ella. Ni más ni menos. Así que arriesga lo que sepas que puedes dar."

ACTUALIZADO 20/5/2012

No he querido hacer una nueva entrada porque lo que quiero escribir está tan estrechamente relacionado con ésta, que pienso que tenían que ir juntas.

Hace tiempo hablé en el blog de "El momento de las cosas" y hoy quiero volver a hablaros de los momentos. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez en ellos? Tan importantes y tan desapercibidos.

Ahora mismo os diría que odio los momentos, pero en realidad no es así. Simplemente no he tenido suerte con ellos. He perdido tantas cosas por culpa de no ser "el momento"... y otras tantas por forzarlo... ¡Ay si yo os contara!
Pues bien, ¿sabéis lo que pienso? Pienso que ha llegado mi momento de caminar, creo que he estado un poco parado estos meses y se me estaban durmiendo las piernas. (¡menos mal que he reaccionado a tiempo! ¡o eso espero!) Muchos de los que me conocéis, sabéis que no me gusta caminar solo, quiero caminar con alguien, a su lado, a tu lado. ¡Ojo! no significa contigo o encima de ti, significa a tu lado. Quiero compartir con esa gente (la que camina a mi lado) la belleza del paisaje, los olores, los colores, los roces, las palabras, las miradas... 
Y los momentos... los momentos que se vayan creando. Porque, como algunos sabéis, si crees en los momentos (o en los sueños), ellos se crean. Creer y crear.

"Verás a mí lo que me va es tumbarte en el suelo, para decir con la mirada, lo que con mi voz no puedo..."


lunes, 7 de mayo de 2012

Las cosas tal y como llegan

De nuevo por aquí, tras un fin de semana más, os quiero hablar sobre otro tema que me parece apropiado comentar...

Quiero hablar sobre decisiones, sobre actuaciones, sobre decepciones, sobre aceptaciones, sobre conformidades y sobre comprensiones.
Una vez alguien me dijo que tenía que aprender a vivir con el sufrimiento. Y es cierto que me cuesta mucho, si no es lo que quiero, ¿por qué tengo que vivir con ello?, ¿por qué no puedo tener lo que quiero?

Bueno, pues a ello vamos. Uno debe aprender a tomar decisiones, por duras que sean, hay que tomarlas. Quizá después de una decisión, el transcurso de la historia cambie radicalmente sin que tú lo esperaras, quizá, después de una decisión drástica y algo dramática, haya un futuro alegre y divertido.
Cuando tomes una decisión, actúa. El "quid de la cuestión" es acertar y que tus actos se correspondan con tus decisiones, sólo así podrás llegar a ser tú mismo y a no decepcionarte (a ti mismo).
Decepciones y aceptaciones merecen ser nombrados juntos, detrás de una siempre tiene que ir la otra, si no es así, aparece la depresión. Y creedme que ahí no querréis entrar... ¿Cómo se acepta una decepción? Igual que una derrota de baloncesto. Se analiza el juego de ambos equipos, ya sabéis, hay derrotas donde un equipo es totalmente superior y el otro ha jugado mal, hay derrotas muy disputadas que por azar o por cualquier otra circunstancia aleatoria dan la victoria a un equipo u otro, hay derrotas en las que estás muy satisfecho por haber jugado bien, aunque sabes que el otro equipo lo ha hecho mejor. La conclusión de esto es, que en una decepción/derrota, no siempre tiene que tener la culpa alguien, a veces, simplemente, pasa. ¡Y a otra cosa mariposa! (o a volver a intentarlo, que sabéis que hay partidos de ida y de vuelta)
Otro punto importante es aprender a conformarse con lo que uno tiene o con lo que a uno le dan. Yo en este punto creo que soy bastante inestable, tan pronto me conformo como quiero más. De todas formas, uno debe aprender a no pedir demasiado y a dar más. Cuanto más des, más se te devolverá, no al revés. Ponte el cartel de "GRATIS" en la frente y da, simplemente da. Me parece apropiado comentaros mi experiencia en este tema. Yo me considero una persona que lo da todo a la mínima que me permiten, me implico mucho en las personas, me confío pronto y doy todo lo que llevo dentro. Sin esperar nada a cambio, sin esperar nada de nadie (bueno sí, un poquito de sinceridad por lo menos...). Esto me ha llevado a incontables decepciones, pero también a muchísimas experiencias con gente que ni te imaginabas. Digamos que funciona al 50% (quizá un 60%).
Por último, comprensión. En la vida todo es aprender, una cosa tras otra. Lo mejor que puedes hacer después de un largo recorrido, es parar, mirar atrás, analizar todo lo vivido, estudiarlo bien y aprender de ello. Pero no aprenderlo de memoria como en un examen, no. Comprenderlo, lo que se llama aprendizaje significativo, ese que se te queda para siempre y que no tienes que utilizar la memoria para recordarlo, sino que utilizas la mente para explicarlo. Comprender, la situación, a ti mismo, a los demás.

"Todo conocimiento comienza por los sentimientos." Leonardo Da Vinci

Con lo que concluyo... Conócete a ti mismo y conocerás el mundo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mentiras

Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras.

Odio las mentiras. Y eso que yo he sido muy mentiroso en esta vida. Quizá por eso me toque soportar lo que me estás haciendo. Entiendo que me lo pueda merecer. Pero, ¿no puedes mentirme y desaparecer?, ¿tienes que quedarte para ver cómo me trago tus mentiras y vuelvo a caer?, ¿es realmente necesario?

O quizá... ¿es que hay dos personas dentro de ti?

Soy partidario de la primera. Me mientes, sabes que me mientes, pero sigues haciéndolo. No puedes parar, porque la mentira es ya demasiado grande y la verdad seria más dolorosa...


Para no hablar de otras personas, hablaré de mi. Como he dicho más arriba, yo también he sido mentiroso. He llegado a mentir a gente que me importaba mucho, mentiras al principio pequeñas, que se iban convirtiendo en montañas... Montañas que, una vez te quieres dar cuenta, no puedes deshacer. ¡Y créeme que querrías! Pero ya es tarde. Tu única salida, seguir mintiendo.
Yo no pude mas, llegó un momento que exploté, me dí cuenta del daño que podía estar haciendo y del daño propio que me hacía. Ahí es justo cuando cambié el "chip". (y creo/espero que a ti te pase lo mismo algún día... Si hace falta me sacrifico yo, soportaré esa pérdida y lo aceptaré. Pero por fin sabré que serás feliz.)

Ahora soy una persona nueva, ya no miento (o solo lo necesario), pero siempre que puedo, digo la verdad. No es fácil, muchas veces no te quedas a gusto, muchas veces duele, muchas veces no sabes como empezar... Pero yo lo hago porque se que algún día, esta forma de ser dará sus frutos. No los espero hoy, ni mañana, ni dentro de un mes o dos... (ya no espero nada de nadie, ¿recordáis?) simplemente se que ese día llegará.

Sed sinceros queridos lectores, a veces el camino de la mentira es mas fácil y menos doloroso, pero algo me empuja a deciros que agradeceréis el consejo, que si sois sinceros, si decís la verdad, algún día notaréis la recompensa.


Alguien muy importante me dijo una vez: "Para crear una verdad se necesita otra verdad. Si no empiezas con ella, más adelante no la tendrás. Se corren muchos riesgos diciendo una verdad....pero si no los corres, no vives. Si no arriesgas, no ganas."

Descansad. Mañana será otro día. Con más mentiras. Pero no las vuestras.

P.D: De la segunda opción ni hablamos, ya basta de hacerse ilusiones...

domingo, 29 de abril de 2012

Sensación de domingo.

Hoy es domingo. Pero no es domingo. Que sensación más rara, ¿verdad?

Hace días que no escribo, y no es por no tener ganas, creedme. Es por falta de ideas.
Llevo en blanco varios días y no sé por qué. Bueno, quizá si, pero no me he parado a analizarlo bien. Igual tampoco quiero hacerlo. Una pequeña negación de la realidad para seguir dándole a lo que hago un sentido... Quién sabe.

Bueno, pues como no se me ocurre qué escribir, os pongo un vídeo. O dos. Quizá hasta tres.

Fix You. Coldplay. (subtítulada)



He vuelto a caer. ECDL.


Una foto en blanco y negro. ECDL.



Y por hoy ya basta. Feliz puente.

lunes, 23 de abril de 2012

El momento de las cosas.

No sé si os ha pasado alguna vez, pero a mí me pasa muy a menudo. Cuando estás pasando por "X" situación sentimental, todo lo que te rodea, como si se hubiesen alineado los planetas, gira entorno a ese tema.
Yo soy de los que le da mucha importancia a estos momentos. Me fijo mucho en este tipo de cosas.
Igual es imaginación, todo lo relaciono conmigo y con mi situación personal, o igual es coincidencia, o igual es destino, o igual (porque no creo en el destino) simplemente tenía que ser así.

Dicen que todo llega cuando tiene que llegar. La vida te da y te quita lo que quiere, cuando le da la gana, y porque le da la gana. Sin avisar. Sin prepararte.
Yo creo que la vida nos pone constantemente a prueba, juega con nosotros cual niños, nos pone el caramelo en la boca y luego nos lo quita. Disfruta viéndonos llorar de rabia, pero también viéndonos superando esas pérdidas. La vida te enseña, aunque te haga sufrir.

Yo cuando más sufro es cuando la vida me obliga a cambiar, odio los cambios y odio el sufrimiento. También odio odiar. Cuando la vida me pone en estas situaciones, también odio la vida, la odio mucho. Desde hace unos meses la vida me está obligando a cambiar, me está haciendo sufrir, a pesar de que sepa que no lo soporto. Está sonriendo, lo sé, disfruta de este momento y eso me enfada más todavía.
Hace casi 4 meses sufrí uno de los cambios más drásticos de mi vida, y a finales de esta semana sufriré otro (no tan drástico, pero sí importante). No os preocupéis, me renovaré, volveré a ser yo, encontraré lo que sea que me hace falta para llenar ese hueco que se me ha quedado dentro. Y lo haré siendo yo, la esencia no se pierde, puede cambiar tu forma de hablar, tu forma de relacionarte, tu forma de actuar, tu forma de pensar, tu forma de caminar, pero nunca cambiará tu esencia.

"Las situaciones desesperadas requieren actos desesperados"

Ésta es una de esas situaciones, y la frase que acabáis de leer, mi excusa para justificar lo que hago. No espero que me entendáis, es más, ya no espero nada. Nada de nada ni de nadie. Esperar sólo trae decepciones y a mí ya no me caben más. Estoy seguro de que lo entenderéis y lo respetaréis.

Hay un libro que quiero leer y empieza así: 
"Cuando crees que conoces todas las respuestas, viene el universo y te cambia todas las preguntas"



viernes, 20 de abril de 2012

Cuando hasta tú mismo estás contra ti

¿Me permitís el atrevimiento? Ser sincero da asco.

A todo el mundo le gusta el rollo sinceridad, que te digan las cosas como son y todo eso. Qué bonito, ¿verdad?. Pues no, mentira.

Ser sincero molesta, enfada y aleja. Se te queda mal sabor de boca al decirlo y mala cara al que lo escucha. Por mucho que intenten autoconvencerse de lo contrario, se nota.
Ya no sé qué debo hacer. Hace unos meses tenía claro que ser sincero era la solución, hoy por hoy ya no lo tengo claro. Ninguna de las dos formas me ha reportado beneficios.

¿Por qué tiene que ser una despedida? ¿Por qué no puede ser una conversación más? Es más fácil así, ¿no? Me olvido, me alejo del "problema" y así no sufro. ¿Y si tú eres la clave? ¿Y si eres la pieza que (con tiempo) lo arregla todo? ¿Y si sólo necesito acompañarte, caminar a tu lado, para darme cuenta de todo lo que me dices? Entiendo. Es más fácil no sentir. "Hay más peces en el río" o como narices se diga.

Odio la tendencia suicida de alejar todo lo que valoras, de espantar a cualquiera que se presente a ayudar. Supongo que en el fondo me lo merezco. Siempre fui pero no fui, un "gilipollas". Como todos los demás. Igual no hay nada más en mí. Igual no me infravaloré, me subestimasteis. Igual todo fue un sueño. Igual todo fueron ilusiones que, como todo en esta vida, nunca se cumplieron. Igual sólo había promesas sin cumplir.


Igual... sea imposible cambiar.


Cuando luchas contra ti mismo, nadie y digo nadie, te va a apoyar. Estás completamente SOLO.

miércoles, 18 de abril de 2012

Sentimiento: Miedo.

miedo.
(Del lat. metus).

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Yo tengo miedo, lo reconozco. Tienes miedo, ¿lo reconoces? ¿lo notas?
Miedo, mucho miedo. A empezar algo nuevo, a terminar lo viejo, a dejarse cosas en el tintero, a tomar decisiones, a renunciar a algunas cosas... muchas clases de miedo. Todas ellas veo en ti. Y en mí.

Ya que me "escondo" tras estas líneas, expongo mis miedos:

- miedo a perderte
- miedo a que me pierdas
- miedo a que me dejes marchar sin más
- miedo a que no me dejes darte todo lo que tengo
- miedo a que desaparezcas sin más
- miedo a que no vuelvas a buscarme
- miedo, mucho miedo...

A veces confundimos "no saber lo que queremos", con "no saber tomar una decisión". Las decisiones determinan lo que somos, nos marcan, son el camino que vamos dejando atrás y el que nos queda por delante. Hay que aprender a tomar decisiones (lo sé, es difícil) CON tiempo y A tiempo. Que no es lo mismo.
La diferencia radica en que una decisión tomada CON tiempo, es una decisión meditada, estudiada, con sus pros y sus contras. Una decisión tomada A tiempo es, además de meditada y estudiada, APLICADA cuando toca. 
Ahora comprendo a esa personita que cuando tenía que tomar una decisión de la que no estaba muy segura, siempre, SIEMPRE contestaba que NO. Y hoy, me habría venido bien que os parecierais.

Cerramos puertas aunque nos duela, aunque no queramos, pero esta vez, no se abre ninguna al otro lado.
Terminamos etapas aunque lo hagamos a la fuerza, aunque quisiéramos que fuesen eternas, pero esta vez, no habrá un principio después del final.
Esta vez no. 
No hay más.
Cerrado.
Por siempre jamás.




"Me retiré haciendo el suicida, no sé por qué, no hubo despedida..."

viernes, 13 de abril de 2012

Lo prometido es deuda. Sentimiento: sufrimiento


sufrimiento.

1. m. Paciencia, conformidad, tolerancia con que se sufre algo.
2. m. Padecimiento, dolor, pena.

Como os dije ayer, iba a hacer una entrada sobre el sufrimiento. Reconozco que me he llevado una grata sorpresa al ver las dos definiciones que tiene la palabra.

Evidentemente, todo el mundo sabe que el sufrimiento, es el padecimiento, el dolor, la pena.

Pero... ¿Todos sabíamos que también es la paciencia, la conformidad y la tolerancia con que se sufre algo?

3 puntos clave sobre el sufrimiento.

Paciencia por que el sufrir no viene y se va. Dura en el tiempo, tanto como doloroso sea el sentimiento. Mi sufrir es largo, así que debo tener paciencia para aguantar hasta el final. (Porque tiene final, ¿verdad?)

Conformidad por lo que comentaba en la entrada anterior, hay veces que nosotros mismos elegimos sufrir. ¿Por qué? Principalmente porque necesitamos darle sentido a nuestra vida. Una vida sin sentido no es agradable para nadie, y vivimos en una época que nos lo dan todo hecho, así que hemos aprendido una nueva forma de encontrar esa "tensión" que nos hace devolverle a la vida la "emoción" que necesitamos para querer vivirla con intensidad. Aquí no puedo estar más de acuerdo, reconozco perfectamente que YO elegí sufrir, lo acepto y sigo adelante.

Tolerancia (palabra interesante), esto significa, en pocas palabras, permitir lo que sabes que "no está bien" o lo que nosotros creemos que no lo está. Intento poner un ejemplo: Yo sé que sufrir por lo que sufro no está bien, pero me lo permito, aun sabiendo las consecuencias que conlleva. Sí, más o menos eso.

Repasados estos 3 puntos, ya nadie puede decir "¡qué sufrimiento!" si no está seguro de que cumple estos requisitos. Pues si uno no analiza bien sus razones, no se comprende a sí mismo, lo que hace que entres en un bucle sin final, un espiral sin salida, que no te dejará escapar hasta dejarte "el coco seco".
Así pues, amigos, tomad un minuto de vuestro tiempo, pensad en las cosas que os hacen sufrir y reflexionad sobre ello. AVISO: puede resultar esclarecedor para las ideas... o no.


Tengo que dejar de escribir a estas horas... Buenas noches.

P.D: Después de mucho intentarlo, se me siguen dando mal las matemáticas, no consigo encontrar la solución a 2+5. Al borde de la desesperación.

jueves, 12 de abril de 2012

Sentimiento: soledad.

Ante todo, disculpad el formato de esta entrada. Escribo desde el móvil y la aplicación de Blogger me pone muchas limitaciones... Prometo pasarme por aquí en cuanto pueda y darle formato desde el ordenador. :)

soledad.

(Del lat. solĭtas, -ātis).
1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
3. f. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.


Aquí tenéis dos definiciones de la misma palabra. Tan válidas como las otras 4 que da la RAE.

De la primera, os confieso que sufro las dos partes. Y digo sufro, porque se sufre (de sufrimiento, ya haré alguna entrada sobre esto).
La primera parte, carencia voluntaria, aunque parezca mentira, la sufro para no sufrir. Algunos me entenderéis, otros no. Pero no es el caso. Aquí me expreso yo. ¿Que por qué sufro por no sufrir? No lo sé. ¿Que si sufro más o menos al negarme esa compañía? No lo sé. Demasiadas preguntas sin responder.
De la segunda parte, carencia involuntaria, ¿qué decir? Pues eso, que me falta "algo o alguien" que me haga compañia pero que, lamentablemente, esta fuera del alcance de mis posibilidades. No depende de mí. Y también lo sufro.

De la segunda definición, todo el mundo echa de menos a alguien o a algo, ha perdido algún familiar, amigo, vecino o conocido y ha sentido pesar y melancolía, también todos hemos perdido a alguien o a algo que nos ha hecho conocer la soledad. Todo el mundo.

Sí, si alguien se lo está preguntando, siento soledad en mi interior. Y sé que muchos intentaréis consolarme con un: "tienes a mucha gente a tu lado, que está contigo, que te apoya y que te quiere." pero también sé, como nos ha pasado a todos alguna vez (igual os suena de cuando éramos peques) que a uno no le consuela estar rodeado de gente o tener millones de cosas alrededor, cuando lo que quieres es "eso" y no te conformas con cualquier otra cosa. "Eso", no tiene reemplazo. No vale nada parecido, ni totalmente diferente, porque cuando se mete "eso" entre ceja y ceja, no hay más. Ya no vale nada más. Y aunque quieras disfrutar de todo lo demás, siempre anhelarás aquello que has perdido, voluntaria o involuntariamente.

Ahora, para todos aquellos que se interesen o se preocupen, os doy las gracias ahora, ya que luego no lo reconoceré e incluso me molestaré si intentas ayudarme. Todo esto es pasajero, lo sé, no es la primera vez que me pasa. Dadme tiempo, no sé cuánto, pero sé que necesito tiempo. Sed pacientes conmigo.


Para acabar la entrada, quiero recomendar que escuchéis Facto Delafe. Con él he escrito esta entrada y con él me voy a dormir. Buenas noches.


P.D: os quiero dejar una imagen que me acompaña siempre allá donde vaya, pero que estos días he tenido el placer de contemplar en vivo y en directo otra vez... Como espero que pueda seguir haciendo durante muchos, muchos años...

lunes, 9 de abril de 2012

Sentimiento: Ilusión. (Bonus: 100.)


ilusión.

(Del lat. illusĭo, -ōnis).
1. f. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.


Pues eso, "sin verdadera realidad", "causados por engaño de los sentidos" ¿cuándo lo comprenderé? ¿cuándo me daré cuenta de que sólo eres una ilusión? Parece que nunca...

En realidad no sé qué pretendes ni qué quiero yo, pero lo único que sé es que nos hacemos daño. Por lo menos yo. Hace falta lo que hace falta, pero... ¿cuándo? Es sólo depende de ti, yo llevo esperando mucho tiempo.

"Quien quiere algo de verdad, hará lo imposible por conseguirlo"

Y tú no lo haces.
Entonces tú no lo quieres.

Todo lo demás, me lo guardo por si alguna vez sucede. Mientras tanto, me muerdo la lengua, echo el freno y "rezo" para que pueda mantenerme firme con mi decisión. Me planto, ya no pregunto más, ahora iré un paso por detrás de ti. De ti y de todo el mundo.

MODO ESPECTADOR: ON.








Bonus: 100.

100, un simple número. ¿Será suficiente?

¿Bastarán 100 días sin verte?
¿Bastarán 100 días para no pensarte?
¿Bastarán 100 días para no buscarte?
¿Bastarán...?

100 días pueden ser muchos o pueden ser pocos. 

100 días de sol, son pocos.
100 días sin saber de ti, son muchos.

Te echo de menos, no voy a ocultarlo. No quiero que vuelvas, no quiero mentir. Pero me gustaría saber de ti.

jueves, 5 de abril de 2012

De verdades va la cosa.

Estos días los he pasado tratando de reorganizar mis ideas, mis objetivos y mis pensamientos.

Como persona indecisa que soy, mis conclusiones son escasas. He tratado de hablar con sinceridad y de decir las cosas tal y como son. Verdades.

La primera verdad ha sido que me dueles. Pero tu sonrisa me recompone. 

La segunda verdad ha sido que me importas. Pero corro, tropiezo. Si camino, voy seguro.

La tercera verdad es que te echo de menos. Pero no te quiero de vuelta.


No os equivoquéis queridos lectores, esto no es un enamoramiento, de hecho, os confesaré que NO estoy enamorado, e incluso voy más allá, ni estoy enamorado, ni siento nada, porque no estoy preparado para sentir.

No me siento preparado para sentir, no me siento capaz de dar lo que llevo dentro. Y la razón, según lo veo yo, es como si hubiera "perdido práctica", no estoy acostumbrado a estas situaciones, no sé cómo manejarlas y por eso, en muchas ocasiones, me entra el pánico y me refugio en mí mismo, alejando de mí a las personas que me necesitan y necesito, comportándome como un idiota. No siendo yo.
Estoy en una época de transición, de cambios, de explorar... Os pido por favor que me comprendáis, y que os deis cuenta que no quiero hacer daño a nadie, que algunas veces voy rápido y otras me paro, pero lo hago lo mejor que sé. Estoy aprendiendo. Aprendo para poder decidir, en un futuro, la mejor opción, el mejor camino... Porque no quiero equivocarme. Aunque lo haré, y aprenderé de ello. Soy un experto en eso.

Por ahora, lo único que puedo decir a ciencia cierta es que quiero compartir mi vida con vosotros, lectores y no lectores, conocidos y anónimos, todos.

Así que os pido un favor: sed felices con lo que tenéis, sonreíd a la vida igual que os sonríe a vosotros, dad todo lo que tenéis sin esperar nada a cambio, amad a todas las cosas por encima de todo. Porque un mundo feliz, es posible.

lunes, 2 de abril de 2012

Dudas existenciales - ¿alguna vez supe...?

Como muchos domingos de mi vida (y últimamente demasiados otros días), me refugio en mi mundo de reflexión, y pienso...

¿Alguna vez supe... AMAR?

Esta pregunta en concreto me da dolor de cabeza. ¿Conocí lo que es el amor verdadero? ¿Supe amar sinceramente? ... Dime, ¿lo conseguí?, ¿te sentiste querida?, ¿especial?, ¿única?... Sin respuesta. Yo no me atrevo a preguntar y tú nunca me contestarás.
¿Uno por qué se plantea este tipo de preguntas? Yo creo que quien ha amado de verdad, lo sabe y punto. Si tienes la más mínima duda, es que algo falló. Y te pido perdón, mi más sincero perdón por no estar a la altura. Sólo espero que no me lo tengas en cuenta, lo hice lo mejor que supe.

Tampoco quiero echaros la culpa a vosotros, que me ponéis el listón tan alto. (esto ya parece el guión de una película) Pero si os digo la verdad, siempre quise que se pareciera a lo vuestro.
Ni echarle la culpa a las películas, tan idealistas ellas que te hacen reflexionar sobre si lo que tienes es lo que quieres, que todo lo puedes conseguir, y muchos otros imposibles que te ponen al alcance de la mano.
Tampoco echo la culpa a los animales, tan puros y sinceros ellos, tan simples, transparentes. ¿Nunca habéis querido ser un animal? A mí siempre me habría gustado ser un delfín o un perro. No sé por qué.
Menos todavía echo la culpa a la naturaleza, que me enamora cada día con esa belleza. El sol. Los colores. Sí, alguna vez también he querido ser un árbol.

No, no echaré la culpa a nadie, porque es toda mía. YO y sólo YO soy el responsable de cuánto, cómo y a quién amé. Y ahora, que veo las cosas un poco más claras, sé que en esto del amor soy un principiante. Me dejaré llevar, pero no será fácil. Un peso muerto siempre es difícil de mover. 







Llevaba intención de contestar a más preguntas, mi cabeza está llena de ellas. Pero el cansancio, el sueño y la falta de inspiración, me dicen que aquí termina la entrada de hoy. 

Buenas noches.

domingo, 1 de abril de 2012

Sentimiento: Rabia


rabia.

(Del lat. rabĭes).
3. f. Ira, enojo, enfado grande.


Después de una charla metido en un coche de más de una hora, y más de 50 minutos andando hasta mi casa a las 5 de la mañana, esto es lo que siento.

Me da rabia que haya gente que sigue sin saber lo que tiene, sin valorar lo que de verdad importa, sin intentar abrirse a los demás.
Gente que sigue anclada años atrás, lamentando lo que fue y ya no es, no permitiéndose ver, que lo que hay ahora, puede ser incluso mejor.

Despierta, abre los ojos, mira a tu alrededor... Encontrarás más hombros en los que llorar, oídos que te escuchen y manos que te ayuden, de los que tu piensas que tienes.

Déjate ayudar, por difícil que parezca.

viernes, 30 de marzo de 2012

1 + 1

Mis disculpas por no escribir, sé que tampoco hace tanto que no escribo y que tampoco tengo que daros explicaciones, pero si os digo la verdad, ¡tenía ganas!

He estado haciendo algo que me recomendó una muy buena amiga: La regla nº 2. (ocúpate y despreocúpate)
Pues eso, lo dicho, deporte, amigos, familia, FACULTAD (sí, sí, creedlo, aunque haya sido a pasar el rato)... Me quedan miles de cosas por hacer, pero entre ayer y hoy, me he sentido "realizado". Y eso es bueno, es un paso adelante.

¿Qué significa ese título? Ah, bien. Os explicaré.

1 + 1 es un paso a paso, un una cosa detrás de otra, un tómalo con calma y ve poco a poco.
1 + 1 es la conclusión que he podido sacar de los comentarios que, leídos en este blog, escuchados en persona, leídos por Facebook, o de cualquier otra forma, me habéis hecho llegar. Os doy las GRACIAS a todos, anónimos y no anónimos, porque de verdad que os he escuchado y me he sentido bien, querido, importante, acompañado.

1 + 1 es algo más que dos números y un signo.
1 + 1 es una forma de ver la vida.
1 + 1 es dejar que no me afectes tanto.
1 + 1 es mirar hacia delante y caminar.
1 + 1 es no esperar tus palabras. (7 en todo el día de hoy)
1 + 1 es olvidar lo que me hace sentir tu olor.
1 + 1 es disfrutar a tope, primero del primer "uno" y luego del siguiente, y así sucesivamente.
1 + 1 es una actitud.
1 + 1 es tropezar, levantarse, tropezar, levantarse, tropezar, levantarse.
1 + 1 es que mañana va a ser un gran día.
1 + 1 es que te vuelvo a ver.
...
...
...
1 + 1 es.... 2.



Acabo con unas palabras en inglés que ayer me llamaron la atención: "You Live, You Learn."

Buenas noches.

P.D: 5 días, 116'21km, 7h 50min. Good boooooy!

miércoles, 28 de marzo de 2012

¿El principio del fin? No, este metro no es el mío.

Hoy mi cabeza me pide que no escriba, pero mi corazón me obliga.

Antes de nada, deciros que todo parecido de esta entrada con la realidad es pura coincidencia.

1º apareces como si nada, no puedo.
2º es viernes, te veo.
3º adiós pasado, hola...presente-futuro
4º vuelve a ser viernes, te vuelvo a ver.
5º te despides del pasado.
6º jueves, LUNES, ¿habrá más? Ojalá.
7º espero.
8º espero.
9º espero.
10º confusión. Segundo plano. Discusión.
11º malestar común. Sin razón aparente.
12º volvemos al principio, estás desde hace tiempo, pero sigo sin poder (y no porque no quiera)

A veces, en la vida se presentan oportunidades, algunos las dejan pasar, otros las aprovechan. A veces cuando aprovechas unas, pierdes otras. Pero... ¿quién te dice cuáles aprovechar? ¿el corazón? ¿la razón? El riesgo es la clave, está claro que quien no arriesga no gana, pero hay gente que no quiere arriesgar, simplemente no le va. Espera paciente, viendo los trenes pasar. Llorando porque en algunos se va gente que quiere, riendo porque vienen otros cargados de alegrías. Pero al fin y al cabo, esa persona se queda siempre en el andén. Sola. Viendo los trenes pasar.

Yo soy de los que aprovechan oportunidades. Muchas veces, me aferro a ellas aunque no sean para mi. Pero, ¿quién sabe? Dicen que quien la sigue la consigue, pero (atención, Guille dixit) quien la deja pasar porque no era suya, encuentra otras mejores. Zasca. ¿Qué os parece? Jaja!

Lo dicho compañeros, yo de vosotros, no dejaría pasar nunca una oportunidad, porque no sabes si detrás de esa no vendrán más. Vive. Arriesga. Sueña. Gana.


Acabo con una frase de un sabio: "sólo tienes el presente... cuídate."
Y de una sabia: "tienes que ver las cosas a través de las gafas adecuadas, la chispa que te devuelve la motivación no se espera.... se gana."


Gracias y buenas noches.