sábado, 16 de junio de 2012

Terminología: Querer, amar y enamorar(se)

AVISO: Este tema es TOTALMENTE personal, por lo tanto, al dar mi opinión PERSONAL no estoy diciendo que sea una verdad absoluta, sólo digo que es mi forma de entenderlo. Espero que se entienda esta aclaración y no cree ningún malentendido...

Desde hace tiempo que vengo pensando en lo mismo, muchas veces pienso que estas palabras que voy a describir, son las protagonistas de tantos y tantos desengaños, malentendidos, miedos y otras cosas parecidas... Lo que quiero con esta entrada, no es (ni mucho menos) deciros qué o cómo tenéis que interpretar de estas palabras cuando alguien las nombra, sino qué es lo que YO siento cuando las digo. No son un patrón, no es una guía ni nada parecido, no encontraréis a dos personas que piensen igual. Esto es mío y sólo mío, pero hoy, ahora mismo, lo quiero compartir con vosotros.

Antes que nada, quiero avisaros que he intentado leer definiciones del diccionario, de internet, de otras personas, etc. para poder contrastarlas con mi propia definición y así poder afinarla mucho más. Vamos a ello.


QUERER

De las tres palabras, esta está en el nivel más bajo (aunque ya de por sí es alto), me explico: un te quiero se le dice a la familia, a los amigos más cercanos y a la pareja. Un te quiero dice muchas cosas, dice "me gustas", dice "te extraño", dice "estoy a gusto contigo", dice "quiero pasar más tiempo a tu lado", dice "gracias por estar ahí"...
Un te quiero puede tener todos los grados que quieras darle, pero debes tener en cuenta que el receptor/a debe conocer ese grado también, pues si no lo sabe, corres el riesgo de que tu "te quiero" sea en vano.

grado 1: amistad
grado 2: familia
grado 3: pareja
Bien podría ser éste un ejemplo de los grados que yo tengo cuando digo estas palabras. Se entiende que el 1 es el nivel más bajo y el 3 el más alto.

No desaproveches ninguna oportunidad de decir te quiero, no tengas miedo a decir te quiero, si lo sientes, dilo, cántalo, grítalo si hace falta, pero nunca, nunca, digas un te quiero si no lo sientes.


ENAMORARSE

Segundo nivel. Éste está reservado exclusivamente a la pareja (y a los niños pequeños que hacen algo gracioso o son muy guapos). Se utiliza (o se debe utilizar) cuando sientes mucho por esa persona, cuando te enloquece, cuando no puedes dejar de pensar en ella, cuando no paras de hablar de ella, cuando te pasarías horas con ella, cuando todo lo que emana de esa persona te hace sonreír, te da vida y te hace feliz.

Por si a alguien no le cuadra esta definición en mí, también he de decir que acostumbro a utilizarla mucho con otro significado, quizá el que más escuche la gente. Como he dicho en el párrafo anterior, "enamorarse" está reservado para la pareja y no es necesario alardear de ello con otras personas, si lo sabe la persona que lo tiene que saber, es suficiente. Volviendo a lo que toca, suelo utilizar esta palabra en público cuando quiero hacer referencia a algo, alguien o alguna cualidad en concreto de ese alguien, que me gusta mucho, mucho, mucho. Es decir, que me encanta, que me vuelve loco, pero sin el componente principal de la primera definición: el amor.


AMAR

Un tío cojo-nudo defiende que "amar se conjuga en pasado", que ahora quieres, pero que cuando ya no lo tienes, amaste. Se suele decir "yo te quiero", "le quiero tanto", pero se dice "yo te amé", "le amé tanto".
En cierto sentido, estoy muy de acuerdo con esta mentalidad. No me gusta conjugar el verbo amar en presente, creo que para eso, para definir el nivel más alto de amor posible hacia otra persona, es necesario un término que todavía no está inventado. Y como no está inventado, cuando quieres a una persona con todo tu amor elevado al máximo exponente y tendiendo a infinito, no puedes más que demostrarlo con hechos. Sobran las palabras (o todavía no están inventadas)...
Os reto a encontrar el término no-inventado del tercer y último nivel del amor, el más alto, el más valioso... y cuando lo tengáis, no lo dejéis escapar, no utilicéis el verbo amar, porque será entonces cuando os deis cuenta de que fue y ya no es.



Antes de despedirme, vuelvo a incidir en que esto que os acabo de escribir, es mi percepción de la realidad, sólo una pequeña parte de lo que estas tres palabras significan para mí y no para otras personas. Que no es una regla firme, que no se debe seguir al pie de la letra, que nadie debe tomárselo en serio, porque la vida es demasiado corta para preocuparse. Vive, sonríe y no dejes de caminar. Quedarse quieto no es una opción.

Mañana será un buen día. Para mí. Para ti. Para todos vosotros.

P.D: Gracias Albert Espinosa por haberme abierto los ojos y haber despertado en mí las ganas de volver a sentir esas cuatro letras que tú describes tan bien.