domingo, 31 de marzo de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
La relatividad del tiempo
Seguro que muchos os habéis preguntado alguna vez eso de "¿Por qué cuando hago algo que me gusta, el tiempo pasa volando?" o lo de "¿Por qué cuando estoy haciendo algo que no me gusta, los minutos duran una eternidad?", ¿verdad?
Pues bien, hoy quiero hablar del tiempo, esa unidad de medida, estandarizada como cualquier otra del Sistema Métrico Internacional, que, sin embargo, nunca es igual para todos.
Cuando me dijeron 6 meses, nunca pensé que pasarían rápido, y sin embargo, míranos, a una semana del final.
Me siento como un niño contando los días, las horas y los minutos... y no me preguntes por qué o para qué, porque no lo sé. Nadie sabe lo que vendrá, lo que pasará, pero sí que sé que te echo de menos y quiero que vuelvas.
6 meses y alguna discusión han hecho falta para que bajara de donde estaba, para poder mirarte de tú a tú, cara a cara.
Qué relativo es el tiempo.
Por ejemplo, ¿qué son 9 horas? nada, ¿verdad? ni siquiera llegan a ser medio día. Pues para mí son 17.235 kilómetros y se dice pronto, pero eso está en el culo del mundo. 9 horas es medio día sin ti, es acostarme cuando te levantas, comer cuando te acuestas y pasar la tarde imaginándote dormida. 6 meses no han sido nada, pero 9 horas al día son una eternidad.
Jugar a detener el tiempo.
El tiempo no para, el tiempo no espera. Pero todos hemos querido detenerlo en algún momento. Intentamos jugar a ser Dios queriendo hacer eternos los momentos, cuando lo importante no es inmortalizar el momento, si no tener la clave para crearlo siempre que quieras, no el mismo, otros iguales, o incluso mejores.
El tiempo no te espera, no cometas el error de esperarle. Vive, no te detengas.
Tiempo finito, tiempo infinito.
¿Hay un tiempo para cada cosa?, ¿puede cada cosa tener dos tiempos?, ¿se pasa la oportunidad si se acaba el tiempo?
Realmente no tengo las respuestas de estas preguntas, con el paso del tiempo (jé...), unas veces se cumplen unas cosas y otras veces lo contrario, por lo que es mejor no esperar una respuesta universal. Cada cosa tiene su tiempo, a veces puede repetirse, a veces no, a veces vuelve mejorada, a veces vuelve empeorada. Si perdiste la oportunidad, no te pares a esperarla, pues el tiempo no te va a esperar. Sal, busca una nueva oportunidad, caza nuevos momentos, CREA.
Vaya, escribiendo esta entrada he perdido la noción de tiempo y se me ha hecho la hora de dormir, o lo que es lo mismo, de darte los buenos días...
G.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
