Llevo tiempo dándole vueltas a un tema, algo que me hace enfadarme conmigo mismo y me da muchos dolores de cabeza... Hoy, cuando me he despertado, este tema me ha hecho pensar en otra posibilidad, supongo que buscando una excusa para no pensar que soy una mala persona. El caso es que mi mente me ha hecho pensar en un nuevo concepto de personas, la gente cometa...
La gente cometa es ese tipo de gente que pasa por tu vida como un cometa.
¿Qué sientes cuando ves un cometa?
Un cometa es fugaz.
Un cometa es bonito.
Un cometa es especial.
Un cometa es único.
Un cometa es espectacular.
Un cometa es...
una experiencia extraordinaria e irrepetible.
La gente cometa es aquella que pasa por tu vida fugazmente, que entra, te toca el alma y se va. Pero estaba predestinada (en el sentido de meta o punto de llegada, no de creer en el destino y esas chorradas) a ser así. Se ve venir, lo anuncian en las noticias, ¡sólo pasa una vez cada 5000 años! y luego jamás se repite.
Es cierto que los cometas están en órbita, supongo que igual que la gente cometa en cierto modo "siempre está ahí", aunque no sea igual que cuando pasó, con todo su esplendor, por delante de tu cara. Nunca se van, se quedan en órbita.
La gente cometa (esto no lo tengo totalmente confirmado) se ve mejor de noche, alejado de las luces de la ciudad, sólo entonces puedes ver toda su belleza. Los cometas, si os dais cuenta, van dejando un rastro, una marca... igual que la gente cometa. Sin embargo, en este punto, los cometas y la gente cometa difieren un poco.
¿Qué te queda cuando un cometa se va?
El recuerdo de que pasó y nada más.
¿Qué te queda de la gente cometa cuando se va?
El recuerdo, es evidente, pero también sueles quedarte con un trozo de meteorito, una pequeña parte del cometa que ahora forma parte de ti, para poder recordar mejor.
Esta mañana, cuando he despertado, se me ha ocurrido todo esto, y la verdad es que llevo todo el día pensando por qué mi menté ha decidido catalogar a este tipo de personas como "gente cometa"... También me ha dado tiempo (sí, hoy he tenido mucho) a pensar en que es posible que mi "error" o "fallo" en mi forma de ser, sea culpa de mi pasión maternal, o mi amor al firmamento. Es posible que por ello, muchas veces intente seguir al cometa, perseguir una estela de algo que es fugaz, correr detrás de una piedra que vuela a miles de kilómetros por hora. Quizá mi fallo sea querer frenar el cometa, querer que la gente cometa se quede a mi lado cuando, como su propio nombre indica, son cometas, estrellas fugaces con las que sólo puedes cerrar los ojos y pedir un deseo.
Sólo eso, cerrar los ojos y pedir un deseo...
O también puede ser que toda esta historia se me haya ocurrido porque soy egoísta y necesito encontrar una excusa para mi comportamiento. Todo puede ser.
P.D: esta entrada va dedicada a toda la gente cometa que alguna vez pasó por mi vida y todavía hoy sigue en órbita, en algún lugar del universo.