jueves, 31 de mayo de 2012

Sólo puede hacerlo TU héroe

"Sólo puede hacerlo un héroe", ahí está tu listón.

Yo no tengo poderes ni superpoderes. No soy un héroe. No soy tu héroe. Ellos no hacen ese tipo de cosas. No se equivocan. No hacen daño.

Quise serlo todo en el momento equivocado.

Dos cosas quiero que queden claras. Igual hasta son tres. La primera es lo que vales, tu enorme corazón puede tumbar barreras que uno pensaba que eran indestructibles, puede devolver a la vida cosas que habían muerto, descubrir nuevas formas de mirar, de besar, de sentir... ¡incluso hasta de querer! Tu sonrisa enamora, tu presencia apacigua, tus ojos dan seguridad y tu risa se contagia. Tu voz tranquiliza, tu inteligencia insulta, y tu sinceridad mata. (supongo que igual que la mía)

La segunda es mi perdón. No por mis actos, sino por mi ignorancia, por mi incontinencia verbal, por mi inseguridad y por una lista interminable de defectos. Por mi capacidad destructora de momentos y de ilusiones. Por quererlo todo en elemento equivocado. Perdón.

La tercera y última cosa. Mi "hasta luego". Un repaso fugaz por lo que ha sido este pequeño espacio de tiempo, pero que ha sido intenso y verdadero. Porque todo lo que he dicho es cierto, porque todo lo que he sentido es de corazón. Porque el recuerdo es eterno, nadie me lo podrá quitar. Ya perdí una vez, no voy a despistarme ni un solo momento por si acaso vuelve a suceder. Este es tu espacio y nunca debí entrometerme de esta manera. Ahora me alejaré, me encerraré en mi, buscaré todo aquello que perdí de mí mismo y dejaré que hagas tu camino. ¡Quién sabe si con él o con cualquier otro! El caso es que no debes preocuparte, no por mí. Hay cosas mas valiosas que nunca vas a perder. Solo tendrás que buscarlas cuando las necesites.


Ahora sé que, cuando una barrera se tumba, es porque la construí demasiado baja. Manos a la obra.

CERRADO PORQUE SÍ.




jueves, 24 de mayo de 2012

La importancia de un SI o un NO

A veces en la vida, basamos nuestros éxitos y fracasos en dos simples letras: "SI" o "NO".

Resulta abrumador el poder que pueden contener cuando se pronuncian en determinado momento (si, otra vez los momentos). Como iba diciendo, aunque no nos demos cuenta, siempre estamos expectantes; unos por ese SI que te devuelve a la vida, que te abre puertas y te hace volar. Otros por ese NO que cierra capítulos, libros incluso historias enteras.
Esta entrada tiene mucho que ver con aquella que escribí sobre decepciones (no recuerdo cuál era), pero también se le debería añadir la parte buena, la de las sorpresas. En ningún momento (otra vez) estoy diciendo que los "sies" sean los buenos y los "noes" los malos. A veces un NO te da más fuerzas para que luego se convierta en un SI, o igual hasta el NO era lo que esperabas, ¿quién sabe?.

El caso es, y ahora sí que pongo mi experiencia personal en esto, que no podemos depender tanto de dos simples letras. Hay que mirar más allá. "Seguro que a la vuelta de la esquina te espera algo mejor" (¿era así?).
Siguiendo con el tema, quiero resaltar la importancia de "encajar" un buen SI o un buen NO. Tienes que estar siempre preparado para que no te deje K.O. (¿conocéis la historia de las iniciales K.O.? Recordadme que os la cuente algún día.) Vale, no me lío. Sigo con lo que estaba.
Porque cuando pones demasiado de ti en esas dos letras, cuando no son las correctas, (o mejor dicho, las esperadas) cuando no las "encajas", una parte de ti puede venirse abajo, puede ser una parte pequeñita o una parte gigante, todo depende de lo que hayas arriesgado. Y os aseguro que puede llegar a doler.

¿Solución? Fácil de decir, difícil de practicar. Arriesga sólo lo que puedas dar. No esperes demasiado. Vive sólo seguro de ti mismo. Último y más importante, pide siempre explicaciones. (¿y por qué si?, ¿y por qué no? si te responde, esa persona merece la pena. Si no tiene respuesta, estate alerta.)

"La vida es tan fácil como quieras verla." G.

viernes, 18 de mayo de 2012

Despedidas y bienvenidas.

Primero decir que escribo desde el móvil, y que en cuanto pueda le daré el formato que se merece a esta entrada.

Segundo, decir que aprovecho que estoy en el mejor sitio donde se puede estar para pensar, reflexionar, dar forma a las ideas y escribirlas. Mi preciosa Moraira. Mi paraíso.

Comencemos pues...

Como podéis ver en el título, es momento de despedidas, de decir adiós y de dejar marchar, de dejarse llevar y de caminar. De caminar hacia delante, sin ti. Sin ti. No te olvido, nunca lo haría. Simplemente, dejo que las cosas sean como tienen que ser, para que otras puedan suceder.
Por supuesto te queda mi amistad. Siempre te quedará, no dudes en recurrir a mí siempre que lo necesites (si es que algún día lo necesitas). Pocas palabras quedan por decir. Un simple adiós, hasta pronto, ya nos veremos, o algo similar que concluya lo que fue. Por lo demás, ya sabes donde estoy.


Lo bueno de las despedidas, aunque no siempre, es que traen consigo bienvenidas. En este caso a ti. Te doy la bienvenida, aunque ya estés aquí desde hace tiempo, ahora puedo saludarte bien.
Quiero retomar capítulos perdidos de libros interminables, capítulos interesantes que un día dejé de leer no sé muy bien por qué. Pero hoy, ahora, sé que quiero leer, leer mucho. Quiero mirarte y leerlo en tus ojos, en tu mente. Quiero aprender a leer mentaje, aprender a teletransportarme, aprender, aprender y no dejar nunca de aprender.
Así de rápido, sin parar, sin respirar. ¿Me entiendes?

Unodos.


Uno, dos, tres, cuatro, cinco.


No tengo prisa, espero que tu tampoco.

"La vida es lo que haces de ella. Ni más ni menos. Así que arriesga lo que sepas que puedes dar."

ACTUALIZADO 20/5/2012

No he querido hacer una nueva entrada porque lo que quiero escribir está tan estrechamente relacionado con ésta, que pienso que tenían que ir juntas.

Hace tiempo hablé en el blog de "El momento de las cosas" y hoy quiero volver a hablaros de los momentos. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez en ellos? Tan importantes y tan desapercibidos.

Ahora mismo os diría que odio los momentos, pero en realidad no es así. Simplemente no he tenido suerte con ellos. He perdido tantas cosas por culpa de no ser "el momento"... y otras tantas por forzarlo... ¡Ay si yo os contara!
Pues bien, ¿sabéis lo que pienso? Pienso que ha llegado mi momento de caminar, creo que he estado un poco parado estos meses y se me estaban durmiendo las piernas. (¡menos mal que he reaccionado a tiempo! ¡o eso espero!) Muchos de los que me conocéis, sabéis que no me gusta caminar solo, quiero caminar con alguien, a su lado, a tu lado. ¡Ojo! no significa contigo o encima de ti, significa a tu lado. Quiero compartir con esa gente (la que camina a mi lado) la belleza del paisaje, los olores, los colores, los roces, las palabras, las miradas... 
Y los momentos... los momentos que se vayan creando. Porque, como algunos sabéis, si crees en los momentos (o en los sueños), ellos se crean. Creer y crear.

"Verás a mí lo que me va es tumbarte en el suelo, para decir con la mirada, lo que con mi voz no puedo..."


lunes, 7 de mayo de 2012

Las cosas tal y como llegan

De nuevo por aquí, tras un fin de semana más, os quiero hablar sobre otro tema que me parece apropiado comentar...

Quiero hablar sobre decisiones, sobre actuaciones, sobre decepciones, sobre aceptaciones, sobre conformidades y sobre comprensiones.
Una vez alguien me dijo que tenía que aprender a vivir con el sufrimiento. Y es cierto que me cuesta mucho, si no es lo que quiero, ¿por qué tengo que vivir con ello?, ¿por qué no puedo tener lo que quiero?

Bueno, pues a ello vamos. Uno debe aprender a tomar decisiones, por duras que sean, hay que tomarlas. Quizá después de una decisión, el transcurso de la historia cambie radicalmente sin que tú lo esperaras, quizá, después de una decisión drástica y algo dramática, haya un futuro alegre y divertido.
Cuando tomes una decisión, actúa. El "quid de la cuestión" es acertar y que tus actos se correspondan con tus decisiones, sólo así podrás llegar a ser tú mismo y a no decepcionarte (a ti mismo).
Decepciones y aceptaciones merecen ser nombrados juntos, detrás de una siempre tiene que ir la otra, si no es así, aparece la depresión. Y creedme que ahí no querréis entrar... ¿Cómo se acepta una decepción? Igual que una derrota de baloncesto. Se analiza el juego de ambos equipos, ya sabéis, hay derrotas donde un equipo es totalmente superior y el otro ha jugado mal, hay derrotas muy disputadas que por azar o por cualquier otra circunstancia aleatoria dan la victoria a un equipo u otro, hay derrotas en las que estás muy satisfecho por haber jugado bien, aunque sabes que el otro equipo lo ha hecho mejor. La conclusión de esto es, que en una decepción/derrota, no siempre tiene que tener la culpa alguien, a veces, simplemente, pasa. ¡Y a otra cosa mariposa! (o a volver a intentarlo, que sabéis que hay partidos de ida y de vuelta)
Otro punto importante es aprender a conformarse con lo que uno tiene o con lo que a uno le dan. Yo en este punto creo que soy bastante inestable, tan pronto me conformo como quiero más. De todas formas, uno debe aprender a no pedir demasiado y a dar más. Cuanto más des, más se te devolverá, no al revés. Ponte el cartel de "GRATIS" en la frente y da, simplemente da. Me parece apropiado comentaros mi experiencia en este tema. Yo me considero una persona que lo da todo a la mínima que me permiten, me implico mucho en las personas, me confío pronto y doy todo lo que llevo dentro. Sin esperar nada a cambio, sin esperar nada de nadie (bueno sí, un poquito de sinceridad por lo menos...). Esto me ha llevado a incontables decepciones, pero también a muchísimas experiencias con gente que ni te imaginabas. Digamos que funciona al 50% (quizá un 60%).
Por último, comprensión. En la vida todo es aprender, una cosa tras otra. Lo mejor que puedes hacer después de un largo recorrido, es parar, mirar atrás, analizar todo lo vivido, estudiarlo bien y aprender de ello. Pero no aprenderlo de memoria como en un examen, no. Comprenderlo, lo que se llama aprendizaje significativo, ese que se te queda para siempre y que no tienes que utilizar la memoria para recordarlo, sino que utilizas la mente para explicarlo. Comprender, la situación, a ti mismo, a los demás.

"Todo conocimiento comienza por los sentimientos." Leonardo Da Vinci

Con lo que concluyo... Conócete a ti mismo y conocerás el mundo.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mentiras

Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras. Mentiras.

Odio las mentiras. Y eso que yo he sido muy mentiroso en esta vida. Quizá por eso me toque soportar lo que me estás haciendo. Entiendo que me lo pueda merecer. Pero, ¿no puedes mentirme y desaparecer?, ¿tienes que quedarte para ver cómo me trago tus mentiras y vuelvo a caer?, ¿es realmente necesario?

O quizá... ¿es que hay dos personas dentro de ti?

Soy partidario de la primera. Me mientes, sabes que me mientes, pero sigues haciéndolo. No puedes parar, porque la mentira es ya demasiado grande y la verdad seria más dolorosa...


Para no hablar de otras personas, hablaré de mi. Como he dicho más arriba, yo también he sido mentiroso. He llegado a mentir a gente que me importaba mucho, mentiras al principio pequeñas, que se iban convirtiendo en montañas... Montañas que, una vez te quieres dar cuenta, no puedes deshacer. ¡Y créeme que querrías! Pero ya es tarde. Tu única salida, seguir mintiendo.
Yo no pude mas, llegó un momento que exploté, me dí cuenta del daño que podía estar haciendo y del daño propio que me hacía. Ahí es justo cuando cambié el "chip". (y creo/espero que a ti te pase lo mismo algún día... Si hace falta me sacrifico yo, soportaré esa pérdida y lo aceptaré. Pero por fin sabré que serás feliz.)

Ahora soy una persona nueva, ya no miento (o solo lo necesario), pero siempre que puedo, digo la verdad. No es fácil, muchas veces no te quedas a gusto, muchas veces duele, muchas veces no sabes como empezar... Pero yo lo hago porque se que algún día, esta forma de ser dará sus frutos. No los espero hoy, ni mañana, ni dentro de un mes o dos... (ya no espero nada de nadie, ¿recordáis?) simplemente se que ese día llegará.

Sed sinceros queridos lectores, a veces el camino de la mentira es mas fácil y menos doloroso, pero algo me empuja a deciros que agradeceréis el consejo, que si sois sinceros, si decís la verdad, algún día notaréis la recompensa.


Alguien muy importante me dijo una vez: "Para crear una verdad se necesita otra verdad. Si no empiezas con ella, más adelante no la tendrás. Se corren muchos riesgos diciendo una verdad....pero si no los corres, no vives. Si no arriesgas, no ganas."

Descansad. Mañana será otro día. Con más mentiras. Pero no las vuestras.

P.D: De la segunda opción ni hablamos, ya basta de hacerse ilusiones...