lunes, 1 de octubre de 2012

Las cosas claras y los planes.

El ser humano tiene una manía un tanto peculiar. A mi parecer estúpida e innecesaria, pero TODOS la tenemos y TODOS caemos en ella. Allá voy...

Cuando a alguien le falta algo, su cuerpo, consciente o inconscientemente, crea ciertas necesidades para hacernos creer que NECESITAMOS ese algo. Puede llegar a ser absurdo, pero está científicamente comprobado (por mí). Los síntomas de estas necesidades pueden llegar a manifestarse tanto psicológicamente (llegando a convertirte en un obsesivo-compulsivo, incluso rozando la locura) como físicamente (cansancio, dolores, tristeza, resumiendo.. una depresión). Vamos, una jodienda (y perdón por el lenguaje). Lo más complicado de todo, es darse cuenta de si esa necesidad, es realmente necesidad, capricho, o quién diantres sabe qué. Ese es el quid de la cuestión.

No penséis que voy a daros las claves para resolver el problema, no... Que yo lo haya conseguido no quiere decir que sepa cómo lo he conseguido. Bueno sí, con mucho tiempo (libre), mucha determinación (y comidas de cabeza) y muchos, muchos golpes (contra mí mismo). El tema es, que cuando lo sabes, lo sabes. Y no tienes ni idea de por qué lo sabes, ni cómo has llegado a encontrar la respuesta, pero sabes que la tienes (qué abstracto todo, ¿no?).

Mi consejo (de esos que nunca suelo seguir) es que seáis pacientes, no os precipitéis, esperad... todo vuelve, sólo debéis saber dónde tenéis que estar cuando regrese.

" -No puedo vivir sin ti. +Sí que puedes. -Sí, pero no quiero." Albert Espinosa.


Voy a aprovechar la entrada para hablar de planes, planes de futuro e ideas que uno se hace cuando se va haciendo mayor... aunque más bien hablaré de los planes que salen mal (o directamente, no salen) y de cómo se siente uno cuando se da cuenta.

Todo empezó meses antes de finalizar la carrera (¡la carrera! madre mía, qué mayor), uno se hace ilusiones: el verano de tu vida, un buen trabajo, un buen sueldo, emanciparse con los amigos, echarte una novia, comprarse una moto, etc, etc, etc... Está claro que tenemos que ser realistas, pero, seamos sinceros, algunos eran considerablemente posibles... 
Pues en eso que uno se hace una lista y... ¡ZAS! no te queda dinero, ponte a trabajar mil horas...¡ZAS! te han suspendido, olvídate del trabajo... ¡ZAS! tu compi no vuelve de allá donde está para vivir juntos (y suma que no tienes dinero)... y cada vez más ¡ZASes
Después de un verano de darle muchas, quizá demasiadas vueltas a todos esos planes fracasados y de pensar que el fracasado era yo... Uno levanta la cabeza y dice... ¿cómo era?, ah, sí, "Poco a poco, paso a paso". He pasado tantas veces por este tipo de situaciones (y he aprendido tan poco de ellas), que creo que ya toca aprender.
Si los planes no salen bien (aunque ahora, con el Equipo A, "los planes siempre salen bien") es porque no estaban bien planeados, valga la redundancia. Así que, lo dicho, cabeza alta, miramos para adelante y caminamos, siempre caminamos. 

Los planes llegarán.
El tiempo cambiará.
Las personas volverán.


Y desde mi montaña rusa particular, que es mi estado anímico, os saluda, G.

P.D: Realmente no sé qué coherencia y cohesión tiene el texto, pero son los resultados de escribir una entrada en varios días. Disculpas aceptadas.
P.D.2: Nadie se merece permanecer en vilo, y nadie ha dicho que lo vaya a hacer. Pero al igual que hubo un "Estás ahí :), no te has ido y sigues siendo tú", habrá otro igual esperándote cuando vuelvas.