Es esa sensación, es no poder contenerse, es mirarla y, como si de un resorte se tratara, una sonrisa sale disparada de tus labios.
Es querer comerse el mundo cuando la tienes al lado, es que te falte el aire cuando sus ojos se clavan en los tuyos.
Es querer apretarla tan fuerte pero a la vez tan flojo, que te da miedo romperla o que se te escape.
Es algo que crece, día a día, instante a instante. Es algo fuerte, es algo incontenible, es imparable, indestructible. Cada vez mayor y con más intensidad. Es culpa suya.
Sensaciones de descontrol a su lado, pasión, impulso, amor. FELICIDAD.
Es verano a su lado e invierno si no está.